Φιλοσοφία
Naturaleza humana
Naturaleza humana
Indudablemente
el siempre interesante tema del filósofo inglés Thomas Hobbes (1578-1679) relacionado
con el origen del Estado, la Sociedad Civil y el Gobierno, toma relevancia al investigar
sobre el Contrato Social, en su obra cumbre: Leviatán (1651); sin embargo,
antes de seguir adelante, es necesario resaltar algunos puntos importantes del
concepto de naturaleza human que expone este filósofo de Wesport.
En antropología
filosófica, por naturaleza humana, entenderemos de una forma sencilla, como
aquellas características que son propias del ser humano, básicamente su
esencia, aquello que hace que el ser humano sea eso y no una cosa o algo diferente
a él mismo. Dichas características, pueden ser variadas, en este caso éticas, epistemológicas,
ontológicas, estéticas, psicológicas, etc.
Hobbes,
propugna que el ser humano por naturaleza es egoísta, con esto siempre
busca su propio beneficio, defendiendo con agresividad y violencia lo que cree puede ser suyo por ambicioso; en esta línea, la solidaridad y la alteridad no tienen cabida y si no existen, tampoco esperemos que sea sociable, esta insociablilidad lleva al hombre a ser desconfiado. Insiste también en la perversidad, con
esto el ser humano, no solo sabe que está actuando mal, sino que disfruta de
ello. El pesimismo es otra característica psicológica que amplía la desconfianza entre todos; Otros puntos importantes se refieren a que es natural que todos los seres humanos somos iguales, lo que nos obliga a ser competitivos, tratando siempre de superar al otro; sin embargo al mismo tiempo somos temerosos de lo que el otro nos pueda hacer. En síntesis Hobbes propone que el ser humano es malo por naturaleza, lo que marcará su pensamiento con respecto a la organización del Estado político.
Estado natural o de naturaleza
Hobbes,
imaginó que el ser humano vivió de una forma primitiva antes de la aparición
del Estado Político, la Sociedad Civil y el Gobierno; a este momento lo llamó
“estado natural” o “estado de naturaleza”, también le dio el nombre de "estado de guerra de todos contra todos", en este estado salvaje sobresalen a
flote las características de la naturaleza humana, (ya antes mencionas).
Aquí destacaremos los siguientes puntos:
- Fue un estado premoral, es decir, el ser humano
vivió sin una normativa moral que determinara lo bueno y lo malo, nada era
punitivo.
- También fue un estado presocial, en la cual no
existió una sociedad capaz de crear un gobierno con unas leyes que
rigiesen el comportamiento del ser humano, no existía la ciudadanía, por
tanto, no existen derechos civiles que exigir, ni deberes que
cumplir.
- Justicia o derecho nadie los conoce, no existen; sin embargo, en ese estado natural, todos eran iguales por naturaleza tanto en facultades mentales, como corporales. Lo anterior lo expone claramente en el siguiente pasaje:
- La naturaleza ha hecho a los hombres tan iguales en sus facultades corporales y mentales que, aunque pueda encontrarse a veces un hombre manifiestamente más fuerte de cuerpo, o más rápido de mente que otro, aun así, cuando todo se toma en cuenta en conjunto, la diferencia entre hombre y hombre no es lo bastante considerable como para que uno de ellos pueda reclamar para sí beneficio alguno que no pueda el otro pretender tanto como él. (Hobbes, 1651, p.95)
- El hombre vivía solitario, de acuerdo con sus instintos procurando la supervivencia y al caracterizarse también por su insolidaridad, no se preocupaba por el bienestar de los demás.
- Al ser egoísta, cada quien se convierte en una amenaza para el otro, de allí que él consideraba al hombre como: “Homo homini lupus est”, lo que significa que “el hombre es un lobo para el hombre”.
- Lo anterior nos permite pensar que el ser humano pudo presumiblemente, hacer grandes atrocidades con su misma especie.
- La lucha constante de guerra de “todos contra todos”, hacía peligrosa la supervivencia.
- En semejante guerra nada es injusto. En esta guerra de todos contra todos, se da una consecuencia: que nada puede ser injusto. Las nociones de derecho e ilegalidad, justicia e injusticia están fuera de lugar. Donde no hay poder común, la ley no existe; donde no hay ley, no hay justicia. (Hobbes, 1651, p.100)
- En este estado natural el ser humano vivió en una competencia y en completa desconfianza con el otro.
- Cada quien buscaba su propio beneficio.
- No existía el trabajo ni propiedad privada, por lo que se hacía imposible la acumulación de riqueza.
- Concluye Hobbes que la vida en el estado de naturaleza se tornó: solitaria, pobre, áspera, brutal y obviamente corta.
Todo lo anterior permitió, que el hombre se
cansara de esa vida salvaje (peligrosa) y conviniera un acuerdo que permitiera
un pacto social, entre un soberano y unos súbditos que confieren todos sus
derechos al soberano, en representación del estado Político. De esta forma
artificial y no natural, como ya lo habían expuesto los sofistas y Epicuro, en la antigüedad griega, contrario a lo que defendían los clásicos
griegos Platón y Aristóteles; Es a partir de un pacto social, que nace el Estado
Político, la Sociedad Civil y el Gobierno, según Thomas Hobbes. Es por esto que a Hobbes, Spinoza, Locke, Rousseau, entre otros filósofos de la Edad Moderna, sean llamados filósofos contractualistas.
El Estado Político o el Absolutismo: T. Hobbes
Hobbes, planteó que una vez hecho el contrato entre súbditos y el soberano, ya no hay derecho de mirar hacia atrás; lo que significa que no se debe romper el pacto. Este se mantiene "velis nolis", es decir quiérase o no. A pesar que el pensamiento hobbesiano desemboca en un tipo de gobierno con poder absoluto, el autor argumenta que la población, que ya ha vivido una experiencia de guerra de todos contra todos, en el estado de naturaleza, prefiere el peor de todos los gobiernos a no tener gobierno.
Referencias Bibliográficas:
Hobbes, T. (1651). Leviatán (2.a ed.).
Ciudad de México, México: Fondo de Cultura Económica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario